Día tras día nos encontramos con la misma pregunta. Salvo en ocasiones muy puntuales en las que no llegamos ni a planteárnosla, solemos tener la misma duda cada vez que se acerca la hora de la comida o de la cena.
Con este artículo no pretendo decirte exactamente qué cocinar, porque no me encuentro ni en tu nevera ni, por supuesto, en tu cocina para saber qué puedes aprovechar, adelantar o transformar. Pero, aunque no pueda decirte qué preparar en tu caso concreto, sí puedo darte algunos consejos que pueden resultarte útiles cuando te encuentras en una de esas encrucijadas culinarias sin salida.
Quiero recordarte, de paso, que igual que este blog, también tienes mi canal de YouTube, donde, aunque últimamente esté un poco parado y sin nuevas recetas, tienes un buen repertorio de ideas fáciles y preparaciones que puedes hacer con cosas que seguramente ya tienes en casa.
Algunos de estos tips pueden parecer demasiado obvios, pero a veces precisamente en lo obvio están las respuestas más útiles. Y, para no alargarme demasiado, te dejo por aquí lo que a mí me funciona:
1. Divide y vencerás.
Para tener más claro con qué cuentas, puede ayudarte mucho abrir la nevera o la despensa y clasificar lo que tienes: verduras, proteínas, legumbres, hidratos, lácteos, etc.
Aunque al principio pueda parecer un poco abrumador verlo todo junto, dividir los alimentos por categorías te ayuda a visualizar mejor las opciones y a imaginar combinaciones posibles. Muchas veces, solo con ordenar mentalmente lo que tienes, ya empiezan a surgir ideas.
2. No lo compliques
Esto es más fácil decirlo que hacerlo, lo sé. Yo misma a veces me complico más de la cuenta al cocinar, pero la realidad es que, si no tienes todos los ingredientes para la receta que tenías en mente, lo mejor es adaptarla.
Sustituye, cambia o simplifica. Insistir en hacer unos fideos thai si te falta media receta, o empeñarte en preparar un potaje de bacalao sin bacalao, solo consigue bloquearte más. La cocina también consiste en improvisar con sentido común.
3. Empieza por algo simple
A veces no hace falta inventar nada. Si terminas haciendo un huevo hervido, tampoco pasa nada. Comer lo de siempre no es un fracaso; a veces es simplemente lo más práctico.
Aun así, siempre puedes darle una vuelta a lo básico. Si tienes carne picada, puedes preparar una hamburguesa o unas albóndigas, pero también puedes convertirla en un caldo con albóndigas, una salsa para pasta o un relleno para verduras. La cocina está llena de posibilidades, y muchas veces no pensamos en todas las opciones que tenemos delante.
4. Utiliza los recursos que tienes a mano
No cocines siempre sola con tus ideas. Tienes muchos recursos a tu alcance que pueden ayudarte: blogs, páginas de internet, vídeos, libros de recetas e incluso amistades (si, ellas también son un buen recurso) que siempre tienen una buena sugerencia para salir del paso.
A veces solo necesitamos un pequeño empujón de inspiración para decidirnos. Y una vez que una idea encaja, ya todo lo demás empieza a fluir.
5. Confía en tu instinto
No hace falta que cada comida sea perfecta. Muchas veces, lo mejor que puedes hacer es mirar lo que tienes y confiar un poco en tu intuición. Si te apetece algo sencillo, hazlo sencillo. Si te nace improvisar, improvisa.
Cocinar también es escuchar el momento, el hambre y las ganas que tienes ese día. No todos los platos necesitan complicación para ser buenos.
6. Ten una base de recetas salvavidas
Tener siempre a mano unas cuantas recetas fáciles puede sacarte de más de un apuro aunque esto no sea siempre muy sencillo. Por ejemplo: tortillas, salteados, cremas, arroces, pasta, ensaladas completas o cualquier plato que puedas adaptar con lo que haya en casa.
Cuando ya tienes unas cuantas “recetas comodín”, decidir qué comer se vuelve mucho más fácil. No necesitas empezar desde cero cada vez.
¿Necesitas ayuda extra para organizarte?
Si después de leer esto sientes que aún te cuesta dar el paso, o simplemente quieres optimizar tu tiempo al máximo para no pensar más en "¿qué cocino hoy?", puedo ayudarte personalmente.
Ofrezco un servicio de asesoría de cocina totalmente adaptado a tus necesidades:
👉Planificación de menús: Organizamos juntos qué comerás durante toda la semana para que no pierdas tiempo ni dinero.
👉Recetarios personalizados: Te preparo guías adaptadas a tus gustos y a lo que tienes en tu despensa.
👉Material práctico: Te facilito herramientas y trucos para que, una vez que termine mi asesoría, seas capaz de resolver el día a día en la cocina con total autonomía.
Mi objetivo es que la cocina vuelva a ser un placer y no una tarea estresante. Si te apetece que trabajemos juntos para transformar tu relación con los fogones, escríbeme un mensaje directo a través de mi Instagram LuluchyTV .
Para terminar
No siempre hace falta tener una gran idea para resolver una comida o una cena. Muchas veces basta con mirar lo que tienes, simplificar un poco y confiar en que, con un par de ingredientes bien combinados, puedes sacar algo rico y apañado.
La cocina diaria no tiene por qué ser complicada. A veces solo necesitas organización, un poco de imaginación y, sobre todo, quitarte la presión de querer hacerlo perfecto.

Comentarios
Publicar un comentario