Confiar en el camino, incluso cuando no lo entiendes

Hola, hola, lulucheros 🤍

Sé que este espacio suele hablar de recetas, de lugares y de momentos bonitos alrededor de una mesa. Pero a veces la vida pide un poco más que eso. Pide pausa. Pide verdad. Y compartir, aunque sea desde la pantalla, con quienes sienten algo más que simple interés por un canal.

Porque hay personas que conectan contigo sin conocerte. Y otras que la vida cruza en tu camino por fortuna o coincidencia. A todas ellas va este texto.

Volver a una rutina… cuando ya no eres la misma

Cada vez que salía a correr (sí, he vuelto a correr; eso os lo contaré con calma en otro post), mi cabeza se llenaba de ideas. Pensaba en cómo contaros que había conseguido reconectar con una rutina nueva. Y digo nueva porque mi vida ya no es la misma.

Es impresionante cómo pasa el tiempo y cómo todo puede cambiar de un momento a otro. A veces por decisiones propias, otras por situaciones inesperadas que aparecen sin avisar. Y, en medio de esos cambios, es normal que surjan dudas. Que nos cuestionemos si hemos elegido bien. Si ese paso que dimos era realmente el correcto.

Te hago un pequeño spoiler: lo es.

Cuando dudas… incluso de lo que sabes que necesitas

Nuestra memoria tiene la curiosa costumbre de olvidar muchas cosas. A veces incluso las importantes. Otras, en cambio, se aferra a recuerdos que preferiríamos soltar. Pero cuando nos encontramos en un punto en el que no sabemos exactamente cómo llegamos hasta ahí, es cuando aparecen las preguntas más incómodas.

¿Y si me equivoqué?
¿Y si este no era el camino?

Puede parecer contradictorio, pero cuando elegimos cambiar para crecer, para estar mejor, para buscar una vida más tranquila —con momentos de felicidad, porque la felicidad son momentos—, algo dentro de nosotros se descoloca. A veces porque todo parece demasiado fácil. Otras, porque el camino se vuelve más complejo, más incierto, más difícil de explicar incluso para uno mismo.

Y ahí es donde la mente duda… aunque el corazón ya haya decidido.

Estás donde tienes que estar, aunque no lo parezca

Al final, usamos las herramientas que tenemos para avanzar hacia un lugar en el que nos sintamos más llenos, más en paz o, al menos, más coherentes con quienes somos ahora. Incluso cuando las sensaciones no son las que esperábamos, incluso cuando aún no hemos llegado a donde queríamos.

Créeme: sigues en el camino correcto.

Aunque todo resulte confuso, incómodo, difícil o incluso demasiado tranquilo, ese lugar fue elegido por tu mente y tu corazón. Y eso, por sí solo, ya es una forma de valentía.

Cuando no estás segur@, apóyate

¿Y si no estoy segur@ de lo que he decidido?

A veces basta con algo tan sencillo como poner una mano en el corazón y respirar. De verdad. Y otras veces, es necesario apoyarse en personas de confianza. En esas que sabes que no te van a juzgar. Que te escuchan. Que te dicen lo que piensan, aunque su opinión no encaje exactamente con lo que esperabas oír.

Pero en el fondo sabes que te quieren. Y que quieren lo mejor para ti.

Esto también soy yo

Esta es Luluchy.
Una persona de carne y hueso.
Que siente, que se cansa, que duda.

Una persona que crea contenido con el que se siente identificada. Que a veces no tiene ganas de nada. Que busca, como muchos, una fórmula mágica que no existe. Que compagina su canal con un trabajo, una vida familiar, una vida social, una rutina deportiva, clases de inglés y momentos de reflexión.

Luluchy es una persona más. Como tú. Como much@s que estáis al otro lado de una pantalla. Alguien que busca conectar, crear vínculos y compartir parte de su experiencia por si, en algún punto, le sirve a alguien.

Gracias 🤍

Y si aún no te lo he dicho:
gracias por estar ahí.

De verdad.






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